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Eligiendo
una iguana
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Este es sin duda uno de los pasos más importantes para el éxito
futuro con nuestra mascota. En el caso de los reptiles ( más
que con otros animales ) sería una mala elección adquirir
ejemplares en pobre estado de salud, ya que por ser sumamente difíciles
de recuperar, seguramente morirán en poco tiempo. Si usted
nota a simple vista que un reptil está enfermo, es que seguramente
ya está muy grave y será casi imposible curarlo, así
que no malgaste su dinero y evítese además el disgusto
ocasionado por la pérdida de su mascota. Comience bien, esto
le dará satisfacciones y no se verá decepcionado.
¡ CUIDADO ¡
Trate de evitar iguanas recientemente importadas por arriba de los
60 o 70 cm. Y particularmente los grandes adultos. Estos animales
( aunque aparentemente se vean saludables ) es frecuente que sufran
de estrés y se rehusen a comer, por lo que gradualmente decaerán
hasta agravarse y morir.
Cuando sea posible, elija animales mantenidos por largo tiempo en
cautiverio, de apariencia saludable, alertas y extrovertidos. En estos
casos el tamaño no cuenta; la apariencia y vivacidad es lo
más importante.
Como segunda chance prefiera los ejemplares importados más
jóvenes, ya que estos se adaptarán mejor al nuevo medio
ambiente de cautiverio.
Elíjalos con cuidado; su abdomen, cola y patas deben estar
redondeadas y firmes, sin signos de adelgazamiento; la zona del vientre
y la cloaca deben estar limpias y sin restos de materia fecal blanda
o adherida a la cloaca. Asegúrese de que la boca y los orificios
nasales estén limpios y sin mucosidad en exceso; un animal
sano sacará la lengua ocasionalmente.
Finalmente, la piel así como los ojos deben estar sanos y limpios
y éstos serán redondos, abiertos y vivaces, sin signos
de mucosidad o excesivo lagrimeo. |
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